7. a)

Desde mi punto de vista la literatura tiene un espacio reducido en las instituciones académicas porque en la mayoría de las instituciones, por lo menos en Colombia, y hablando desde mi experiencia, se le da más importancias a materias, clases, trabajos, etc… de ciencias exactas, como lo es una física, una matemática, o hasta una ingeniería.  Recuerdo que en mi colegio valoraban poco las ciencias sociales y humanas, y por ende no promovían muchos espacios de lectura, o donde se enseñara literatura. Nos ponían a participar en olimpiadas y concursos de física, o química, pero dejaban de lado la enseñanza por las ciencias humanas. En grado once, tuvimos que ver bloques de pre-icfes de física, química, matemática, pero en ningún momento repasamos sociales o español. Nos enseñaron a dividir por más de tres números y el movimiento rectiliano uniforme, pero no nos enseñaron el poder de la lectura o la historia de nuestro país.

Considero que son unas fallas estas decisiones, ya que supone una imposición en la educación de las personas, asimismo, resaltan la importancia que las instituciones le dan a algunas materias y la intrascendencia que le dan a otras clases o elementos de estudio como lo es la lectura.

De igual manera, creo que el imaginario que se tiene de la literatura es simplemente un hobbie que no va a producir ningún tipo de conocimiento útil para la vida cotidiana, y por eso, a veces no se le da la importancia que merece y que necesita. Es un problema que viene desde la educación, porque como lo explicaba anteriormente, es desde estos primeros años escolares que se puede ver el poco valor que se le da a la literatura con respecto a otras materias. Además, se agrega el hecho de que a veces los colegios escogen un tipo de literatura que no va relacionada a la edad de los infantes, o que es un poco pesada para el grado en el que se encuentran y los contenidos que ven.

A mi parecer, la lectura no solo es un bello pasatiempo. Para mí, si produce conocimiento que es útil para mi vida diaria, además, es un espacio en el que encuentro seguridad, ya que, al sumergirme en los textos y las palabras, olvido a veces mis problemas y logro sentirme dentro de la historia. Asimismo, reconozco que hay personas que no lo ven de la misma manera, pero es porque nunca han encontrado un libro que les apasione y les produzca emociones al mil cuando lo leen, o simplemente por el hecho de que en el colegio se le veía como una obligación y no como algo a lo que se podía llegar a coger cariño.

 

7. b)

La literatura debe tener un espacio en nuestras vidas, primero, porque es gracias a esta que se desarrollan muchos procesos cognitivos hablando desde la perspectiva de mi carrera que es la psicología. Asimismo, despierta la imaginación la cual se puede considerar de gran ayuda en momentos difíciles, como lo vimos en las tres peliculas mencionadas en la clase pasada (Mr. Pip, El lector, Balzac y la joven costurera). La lectura permite desarrollar la imaginación ya que cuando se lee, se logra ir más allá de libro y adentrarse en las palabras del texto, hasta llegar a explorar nuevos mundos, poniéndonos en los zapatos de otros y desenvolviendo habilidades empáticas al llegar a sentir en nuestra propia piel los sentimientos de los personajes de la lectura, desarrollando así nuestra mente y activando nuestro cerebro.  De igual manera, cuando leemos mejoramos nuestras habilidades comunicativas y lingüísticas, por un lado, ampliamos nuestro léxico al leer nuevas palabras que antes no reconocíamos, y por otro lado, mejoramos también nuestra gramática y ortografía.

En otras palabras, la lectura permite que desarrollemos múltiples habilidades ya sean cognitivas, empáticas, lingüísticas, etc… Es en la lectura que se pueden crear espacios de seguridad para los lectores, al poder esconderse de la realidad en la que viven y huir de esta realidad, siguiendo unas simples palabras que generan una historia.

 

7. c)

El libro que voy a recomendar en esta ocasión se llama Alguien a quien creía conocer de la autora Wendy Mitchell. El libro comienza explicándonos como la propia autora que escribe en forma de autobiografía esta novela, enfrenta el Alzheimer y la demencia desde una temprana edad (58 años), y como todos sus recuerdos se van desvaneciendo lentamente y lo que implica esta perdida para su vida y su futuro. Es una historia que representa de manera transparente lo que esta terrible enfermedad conlleva, teniendo que despedirse la autora, de esa mujer que solía ser, hasta convertirse, para ella misma, en una completa desconocida.

Alguien a quien creía conocer me hizo sentir muchas emociones, ya que mis dos abuelitas tienen esta enfermedad. Una de ellas murió hace ya cinco años, por esta misma afección, y mi otra abuelita lleva 16 años viviendo con el Alzheimer. Ha sido una enfermedad muy dura tanto para ellas, como para nosotros que fuimos sus familiares y tuvimos que irnos despidiendo también de esa persona que solíamos conocer. El libro logro que yo entendiera lo que significa vivir con el Alzheimer de una manera más cercana, viéndolo desde la perspectiva del paciente afectado.

A lo largo de esta lectura, hubo muchas frases que me marcaron, ya que me siento identificada con estas, por la situación de mis abuelas. “Lo que me golpea de lleno, no es tanto la idea de morir, como la noción del tiempo o, mejor dicho, el futuro que habías imaginado para ti y en el que no contemplabas que pudiera suceder nada tan definitivo” (Mitchell, 2018, pag. 47). Por ejemplo, esta frase, represento todo lo que he creído desde que mis abuelas fueron diagnosticadas con Alzheimer, y el miedo que me acompaña desde dicho momento, que no es la muerte, sino lo desesperante que es ver como la vida cambia de un momento a otro, sin importar los planes que hubiera para el futuro.

Este libro logro despertar en mi la tristeza y el dolor que representa vivir con Alzheimer, pero a la misma ver logro reconfortarme porque me sentía identificada y sentía que podía resguardarme de la realidad en este texto, al percibir que estaba siendo acompañada en el proceso y que alguien podía entender cómo me sentía respecto a la enfermedad. Además de ser conmovedora y realmente fuerte esta lectura, leerla me brindo la posibilidad de ver esta enfermedad desde otra perspectiva, como si fuera un regalo y que, por más que es verdad que los recuerdos se desvanecen, siempre se encuentra la posibilidad de crear nuevos recuerdos

Es un libro que recomiendo a ojo cerrado, por la cantidad de cosas que te hace replantearte y por las emociones que aflora en las personas. The Sunday times dice que es un libro del que todos pueden aprender, ya que brinda la posibilidad de conocer este nuevo mundo, desde una perspectiva cercana y transparente.

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